Incentivados al individualismo
¿Se rompió ya el contrato social?

Planeando la incursión de un amigo en redes sociales pensé que estamos en un momento en el que a nadie le interesa nada que no tenga que ver con ellos. Hace no muchos años National Geographic nos ponía a ver documentales de pichones silvestres en su batalla por la supervivencia. Cuando el tema no era la naturaleza, eran expertos esotéricos argumentando que las pirámides egipcias eran, en verdad, una típica expresión de arquitectura modernista alienígena. Eso era lo que veíamos antes. Los documentales de historia contaban los grandes eventos y si llegaban a aterrizar en la vida de los líderes mundiales lo hacían para contextualizar la historia, no para darnos tips de liderazgo. Hoy parece que la única manera de captar la cada vez más competida atención es apelando a lo que a la persona le sirve. La pregunta que subyace toda relación con el espectador es ¿y esto a mí qué? What’s in it for me?
Por eso es que en estas sesiones de ideación casi siempre llegamos a la conclusión de que por más que la propuesta sea interesante, hay un flanco débil y es que la propuesta quizás no sea relevante. Relevante para quien lo consume. Y esa relevancia -este es mi punto- cada vez más está determinada por el provecho individual. Es, saliéndonos de las redes, una concepción netamente práctica de la educación. Aprender algo porque me va a ser útil. La relevancia ha sido cooptada por la utilidad.
Es el ambiente cultural que nos ha tocado. El zeitgeist, para que me den puntos por sofisticado. El incursionador en redes (mejor esto que “creador de contenido”, ¿no creen?) está incentivado a darle a la gente lo que la gente quiere, y la gente -es mi observación- quiere entretenimiento o educación. Dopamina pura o información, pero información que le sirva para sus fines. La gente quiere poner en orden su casa, sus relaciones, su cuerpo, sus finanzas personales. ¿Las finanzas de la nación? Esas le tienen sin cuidado para decepción de los políticos.
El presente es individualista y parece que el futuro también lo será. Todo está dado para que así sea. La demanda pide contenido proindividualista y la oferta le sigue. ¿Cómo se rompe este ciclo?
El incursionador tozudo que pretende romperlo a las malas se arriesga a la irrelevancia. Creo que la manera de hacer relevantes temas no individualistas en esta era es contestando esa pregunta de ¿y esto a mi oyente qué? Veo, por ejemplo, políticos sintonizados con esto: entendieron que nadie quiere que se hable de “los grandes temas del país” sino de los pequeños asuntos del día a día. No la gran crisis fiscal a la que nos quiere condenar el gobierno actual sino a las consecuencias que una economía disfuncional genera al interior de un hogar.
Por lo pronto estamos inmersos en el ciclo individualista. ¿Demasiado dramático augurar el resquebramiento del orden social? ¿El surgimiento de individuos que se topan en las calles pero no se sienten parte de una sociedad? No lo sé. Yo he pensado más o menos desde el 2020 que en Colombia, al menos, ya se rompió el contrato social.
Recomendación de la semana:
Claude ai.
Oficialmente soy un suscriptor de Claude. Me ha parecido la mejor!
Últimamente en Atemporal: Conversé con Luis Guillermo Vélez sobre la tecnocracia no tan conocida que formó un sacerdote, los retos que sorteó el establecimiento en los 80 y 90 y mucho más!
Conversé con Alejandro Gaviria sobre la estabilidad macro de Colombia, las motivaciones detrás de la destrucción del sistema de salud, y la batalla por la democracia colombiana.
Siempre creí que había una gran oportunidad en la llamada economía plateada. De hecho, hace unos años tuve el proyecto de empezar una compañía que conectara a jóvenes empezando sus carreras con personas mayores que ya tenían un importante recorrido vital y los podían guiar en sus carreras.
Nunca la hice.
Banco Popular, en cambio, sí está sintonizado con la gran oportunidad de la economía plateada. Por eso ha diseñando productos financieros pensados específicamente para quienes están arrancando la segunda etapa de la vida: personas experimentadas, con criterio, con proyectos nuevos y con toda la energía para ejecutarlos.
Dos productos que vale la pena conocer:
Cuenta Plateada — con una rentabilidad del 9%
CDT — sin necesidad de esperar al vencimiento del plazo para acceder a los rendimientos.
Conozcan más en https://www.bancopopular.com.co/


